A cielo descubierto, sin techo ni otro reparo alguno.
Friday, February 09, 2007
Y...
Oporto...
9 comments:
Anonymous
said...
Ciudad moderna y decadente, modernista en todo caso, se escuchan las risas y las charlas de otros tiempos al sentarse en sus cafeterías -esperas que de un momento a otro se te acerque el mayordomo...-. Este comentario puede borrarlo con total impunidad, no me daré por olvidado. De corazón.
Oporto son terrazas a la orilla del río, unas copas estrechísimas y portugueses -increíble lo bien que lo hablan...- que te toman por italiano. Oporto son rincones de colores, como laderas de montaña pintadas por niños, casitas de pescadores que esperan el regreso de las barcas. Oporto tiene el duende del río, de sus bodegas, de sus edificios modernistas -reconozco mi debilidad por éstos-, de la velocidad de sus coches, de sus torres,... Oporto es un tranvía cantarín que nadie parece escuchar; por ella pasea una anciana pobre y mendiga pero tan brillante de limpia que parece lo más real que hayas tenido nunca delante, lo único real. Oporto sería un buen marco para sus fotos, no me cabe duda. Mis mejores y más calidos saludos.
Dónde único he visto oporto escrito es en la botella que tenía en el Salón Miglena. Nos gustaba mucho tomar oporto antes de cenar. Era un ritual. Al final tomabamos oporto antes de hacer cualquier cosa. Su casa tenía un poco de esa decadencia de la que hablas. Hace unos meses se mudó. Aunque parezca absurdo... no es lo mismo.
Yo conocía a alguien que se llamaba así... Oporto.
9 comments:
Ciudad moderna y decadente, modernista en todo caso, se escuchan las risas y las charlas de otros tiempos al sentarse en sus cafeterías -esperas que de un momento a otro se te acerque el mayordomo...-.
Este comentario puede borrarlo con total impunidad, no me daré por olvidado.
De corazón.
Nunca estuve allí.
Háblame de Oporto.
Oporto son terrazas a la orilla del río, unas copas estrechísimas y portugueses -increíble lo bien que lo hablan...- que te toman por italiano.
Oporto son rincones de colores, como laderas de montaña pintadas por niños, casitas de pescadores que esperan el regreso de las barcas.
Oporto tiene el duende del río, de sus bodegas, de sus edificios modernistas -reconozco mi debilidad por éstos-, de la velocidad de sus coches, de sus torres,...
Oporto es un tranvía cantarín que nadie parece escuchar; por ella pasea una anciana pobre y mendiga pero tan brillante de limpia que parece lo más real que hayas tenido nunca delante, lo único real.
Oporto sería un buen marco para sus fotos, no me cabe duda.
Mis mejores y más calidos saludos.
Dónde único he visto oporto escrito es en la botella que tenía en el Salón Miglena. Nos gustaba mucho tomar oporto antes de cenar. Era un ritual. Al final tomabamos oporto antes de hacer cualquier cosa. Su casa tenía un poco de esa decadencia de la que hablas. Hace unos meses se mudó. Aunque parezca absurdo... no es lo mismo.
Yo conocía a alguien que se llamaba así... Oporto.
Lo pones de tal forma que dan ganas de irse ahora mismo. Tú no tendrás un hermano que tenga un perro que caze gorriones no?
Sólo si son hembras y se dedican a atormentar mariposas. A los demás los suele dejar en paz -al menos estando yo delante-.
En Oporto podríamos quedarnos desnudas mientras se seca la ropa.
Sofía, dónde he de dejar la ropa.
Vente conmigo.
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